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Todos sabemos hasta el cansancio que la crisis económica es el negro horizonte que pesa no solamente sobre la provincia o la patria, es mundial, pero frente a esos peligros inminentes se hace inminente que entre en juego la capacidad de asumir el reto e la gente, de sus hijos, que de ninguna manera puedan quedarse con los brazos cruzados, quizá más bien esta crisis puede ser el punto de partida para plantearse retos quizá más allá de las mentes tradicionales que hacen de la rutina la vida normal.
La oportunidad para sacarle el mayor provecho a las potencialidades
de la Parte Alta y concretamente de la ciudad Orquídea de los Andes,
llegó para sus hijos, allí está el TURISMO como una fuente inagotable
que está por descubrirse y aprovechar para generar todos los ingresos
que paliarían la crisis que se vive desde ya.
Pero para lograr es
necesario que el futuro Alcalde convoque a toda la población contando
con los capacitados, los técnicos, los especialistas que por suerte si
los hay, y aún más hay una especialidad en un colegio de la ciudad, de
suerte que los medios están disponibles, pero que deben organizarse,
delinear un plan piloto que involucre a sectores humanos, desde los
lustrabotas, los taxistas, los transportistas, los bares, restaurantes,
tiendas, almacenes, balnearios, hoteles, museos, haciendas, habitantes
de la ciudad, que cada hogar se convierta en potencial alojamiento de
turistas, es decir toda la población.
Toda esta fuerza económica
conducidos por un liderazgo apropiado, trabajar coordinadamente para
hacer del turismo una causa común una tarea de todos, porque allí está
la rentabilidad productiva para cada sector, y para el gran ganador
que sería como el producto final el turista, que se convertiría por sí
mismo en el difusor de las bondades de venir a disfrutar del clima, la
hospitalidad, de la gastronomía, del paisaje, de los museos, de las
ofertas de actos culturales, deportivos en la ciudad o en el campo, con
paquetes completos.
Cada actor puede darle un valor agregado a su
actividad, ya que si capacitamos al lustrabotas, al taxista, a los
transportistas, al hotelero, a los dueños de bares, tiendas, a todos,
y le involucramos en la gran responsabilidad como actor directo de la
empresa de Piñas y para Piñas, es seguro que hará conciencia y pondrá
de si para hacer de esta actividad económica el gran motor generatriz
de divisas salvadoras.
Acaso será pedir demasiado, será soñar
despierto a esta necesidad? Habrá alguien que piense en estas
perspectivas por el adelanto de la ciudad Orquídea de los Andes, quizá
pueda rivalizar en captación de turismo, con cantones como Baños,
Otavalo, Cotacachi, por decir algo. Veremos qué pasa después de las
elecciones.
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